Mostrando entradas con la etiqueta PRESENTACIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PRESENTACIONES. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de junio de 2015

EL PROTEGIDO (PRESENTACION FNAC)


Ocurre a veces. Sin anunciarse. Pequeños encuentros que despiertan tu interés. Sin planificación, surgidos de una situación disfrazada de casualidad. Y así, como sin quererlo, se cuelan en tu rutina y provocan sutiles alteraciones. Son como esa chispa fatal que inicia el fuego, o quizás como ese parpadeo incrédulo del primer asombro.

“El protegido” despega a partir de dos acontecimientos absolutamente reales. Situaciones sin un aparente valor narrativo que, sin embargo, para personas tendentes al extrañamiento como el autor malagueño Pablo Aranda, suponen una extraordinaria invitación a ponerse delante de un teclado.


De esta forma nos explicaba el autor, el pasado miércoles 10 de Junio en la sala Fnac, el origen de su nueva novela. Pablo Aranda llegó puntual, pero se quedó al final de la sala como si su personalidad desdoblada estuviese esperando al autor. Saludó a varias personas entre el público que llenaba la sala, y es que Pablo debe ser de esos tipos que se defienden mucho mejor en las distancias cortas, y que dan una importancia al saludo y al agradecimiento que algunos pretenden pasada de moda. En la tarima le amenazaba una silla frente a un micrófono. Cuando llegó a ella, su modestia hizo varios amagos, como si aquella silla esperase a otro, igual que en una cita de adolescentes. Una vez que tomó asiento, abrigó el micrófono con su voz impaciente pero agradable, y comenzó a presentar su nueva novela publicada por Malpaso Ediciones: El protegido.

Una cita en una plaza desconocida y solitaria a la que nadie acude, y la ocasión de acompañar a una amiga que pretendía alquilar su piso. Son las dos situaciones que le hicieron plantearse esta novela. Pablo Aranda la sitúa en la segunda etapa de su carrera literaria. Según nos cuenta, es en esta etapa cuando sus novelas se centran más en la trama y son más rápidas, más cortas.

Más que hablar, Pablo salta de una frase a otra con habilidad de trapecista. Se cuelga de sus palabras que van y vienen para encadenar varias historias a la vez. Seguir el hilo de su conversación se convierte en una atracción de feria que nos hace vibrar y no perder la atención. Saltamos con él, reímos con él, nos quedamos en el aire con él. Desbroza la presentación en pocas palabras, y se deja llevar por divertidas anécdotas que surgieron mientras escribía la novela hasta el momento en que nos da la oportunidad de plantearle las cuestiones.

Como suele ser habitual en estas citas, en la sala hay varias personas que se muestran interesadas en el oficio de escribir. La recurrente pregunta acerca de la inspiración no tarda en salir, aunque en esta ocasión viene acompañada de una curiosidad. La persona que se levanta para exponerla se pregunta de qué forma se inspira Pablo a la hora de ponerse frente a la pantalla en blanco, pero antes de la respuesta del autor, la mujer que hace la cuestión nos revela uno de sus secretos: poner varias estampas de la Virgen María y algunos santos junto al escritorio. Pablo Aranda, con evidente asombro, nos dice que no ha utilizado ese sistema. Como tantos autores, desconfía de lo que denominamos inspiración. Para él, como para Gabriel García Márquez, la inspiración llega trabajando. Lo hace en horario escolar, que es cuando puede estar solo ya que ni siquiera en sus presentaciones de libros es capaz de despegarse de sus hijos, auténticos guardaespaldas de El protegido. Nos contó que selecciona una o dos canciones por novela y, antes de comenzar su rutina diaria, las escucha; luego despeja la mesa y lee las dos últimas páginas. Otro de sus secretos es hacerse mapas de sus personajes y situaciones. Pero sobre todo, el gran secreto mil veces revelado está en la corrección que él divide en tres acciones distintas: eliminar, sustituir y reescribir.

Finalmente se ofreció para firmar los ejemplares y la cola de lectores no se hizo esperar. Se detiene con cada lector, pregunta su nombre y se toma un tiempo antes de imprimir su letra sobre la página interior. No importa esperar una cola cuando sabes que, al otro lado, no te confundirán con un chasis en una cadena de montaje.

Medí la casualidad cuando asistí a la presentación de El Protegido, y espero encontrar entre sus páginas esos eslabones que me hacen sospechar que todo está certeramente encadenado.





Pedro Rojano






lunes, 16 de marzo de 2015

EL CUENTO PANAMEÑO EN LA VOZ DE SUS AUTORAS

El pasado sábado 28 de febrero tuve mi primer acercamiento a las cuentistas de este país. Se trató de un encuentro informal en la Librería Exedra Books, encabezado por la lectura de un cuento de cada una de las autoras: Annabel Miguelena, Cheri Lewis G. y Carolina Fonseca. La charla estuvo moderada por el escritor Dimitrios Gianareas que realizó interesantes preguntas que fueron respondidas con humor y desenfado, casi como una tertulia donde el público intervino con sus comentarios.

Annabel, Carolina, Dimitrios y Cheri

       Las tres coinciden en que no existe una «Literatura femenina» como algo estanco y diferencial, porque todas han escrito algún relato desde una voz masculina, y porque prefieren llamarlo Literatura escrita por mujeres o Literatura en general. A esta respuesta sobrevino una pregunta casi lógica: ¿Es un reto escribir desde un punto de vista masculino? En esto se puede decir que también coincidieron, ya que hicieron hincapié en la importancia del tema, la voz y el tono para diferenciar este tipo de relato de aquellos escritos desde un narrador femenino. 


       Se le dedicó bastante tiempo a la honestidad dentro de la escritura, algo que se menoscaba si se pone distancia entre lo que se es y lo que se escribe. Carolina dijo que se nota cuando un escritor no es honesto, pero también dijo que cuando se comienza a escribir mucha gente se traiciona. Annabel habló de la diferencia entre imitar y tener influencias. Cheri hizo hincapié en la honestidad de los temas que se eligen. Esto derivó a la tentación de escribir bajo pseudónimo, pero es una manera de no estar implicado en la escritura, y hay que escribir desde la tripa, según Carolina Fonseca. Este tema dio para muchas sub-preguntas: ¿Escriben mentiras o verdades? ¿Escriben de verdad o de mentira? ¿Piensan en la honestidad cuando escriben? 


       Hablaron también sobre sus hábitos de escritura, y sobre si la escritura es trabajo o inspiración. Las tres opinaron lo mismo: Es una mezcla de ambos. ¿Y le temen a quedarse sin nada que decir? Para esta pregunta no hubo tanta coincidencia. Carolina Fonseca le teme más a no decir lo que quiere decir. Annabel Miguelena no se imagina teniendo ese temor, y Cheri Lewis G. sí tiene miedo a no escribir, a no tener ideas, pero para ella es más importante leer que escribir; en ese caso sería como no respirar.


       Luego vino la pregunta soñada por todos los que nos dedicamos a la escritura: ¿Qué se siente leer el libro de uno? Las tres convinieron en la autocrítica, en el deseo de mejorarlo, en la autoevaluación para seguir creciendo.
         Comentaron también sobre sus influencias y sobre incursionar en otros géneros. Y por último sobre la Literatura como terapia, como una manera de auto-conocerse y solucionar conflictos, como algo que alivia, que te responde, que te ayuda.


       Fue un placer conocerlas y escucharlas. Las tres leyeron alguno de sus cuentos, tanto al principio como al cierre. En el caso de Annabel Miguelena lo hizo desde una taza y una bolsa para llevar el tapete de yoga. Las tres tienen estilos diferentes. Las tres demostraron ser poseedoras de talento. Para mí fue una grata sorpresa descubrir la literatura que se hace en este rincón del mundo, un país entre dos aguas, caluroso y amable.

        
       Quiero dejarles una pincelada de las tres para que las conozcan, sobre todo del otro lado del océano, y al sur y al norte, donde esta literatura no llega.



ANNABEL MIGUELENA (panameña-1984), publicó: «Amo tus pies mugrientos», «Punto final», «Pedacito de luna» y la obra de teatro «Ana Mía».
Aquí va una de sus minificciones del libro «Amo tus pies mugrientos»:


Aquí va una de sus minificciones del libro «Amo tus pies mugrientos»:

Tratamiento

     Algunos dicen que es una verdadera loca y que ahí donde la ves, se come un muerto y no lo eructa. Otros comentan que pase lo que pase ella es la que siempre se echa el muerto. Si se lo come o si se lo echa es lo de menos. Lo urgente aquí es que se le dé tratamiento siquiátrico intensivo para tratar su necrofilia...



CHERI LEWIS G. (panameña-1974), publicó «Abrir las manos».


«(…) No vi en ella nada fuera de la común hasta que se le cayó el brazo. Me afectó el sonido hueco de su miembro chocando contra el suelo, aunque no tanto como el hecho de que lo recogiera con tanta tranquilidad, se lo insertara en el hombro y siguiera conversando.»
Del cuento «Mujer hecha pedazos»



CAROLINA FONSECA (venezolana-1963), publicó «Dos voces 30 cuentos» conjuntamente con Dimitrios Giannareas, y pronto saldrá su segundo libro: «A veces sucede».


«Es temprano, digamos las siete, y ella abre los ojos y siente, como otras veces, algo parecido a la tristeza; un huequito en el pecho; muy vago, tenue, y cierra los ojos. Vuelve a abrirlos porque es de mañana y está claro que hay que levantarse; sería inmoral, incluso inconveniente, quedarse un martes o un miércoles en la cama mirando el techo que no le dice nada, o las cortinas que atenúan la luz. Pero está ese huequito que la mantiene indiferente; un pequeño vacío que no sabe muy bien cómo, le pesa, al punto que le resulta difícil sacudirse la sábana u sentarse.»
Del cuento «Esos brotes verdes en la tierra»


Andrea Vinci
Punto y Seguido

jueves, 29 de enero de 2015

UNA VEZ ARGENTINA - UNA VEZ ANDRÉS NEUMAN

La memoria es la mía, aunque no me pertenece sólo a mí. Su miedo es el de siempre: desaparecer antes de haber hablado. 


Una vez Argentina. (Ed. Reescrita y ampliada)
Andrés Neuman

Miércoles, 21 de Enero de 2015, a una semana escasa del cumpleaños de Andrés Neuman, nos encontramos una vez más en el Centro Andaluz de las Letras, CAL, en calle Álamos (Málaga). Lo primero: El reencuentro de sonrisas y miradas. Lo segundo: El abrazo. Lo tercero: Un microrrelato de nuestras últimas vivencias desde la última vez que nos vimos, no hace tanto, pero ha dado tiempo a echarnos de menos. 

Andrés viene a presentar su libro Una vez Argentina, versión reescrita y ampliada para su publicación en Alfaguara. (La versión anterior fue publicada por Anagrama) y ejerce como presentadora, Tes Nehuén, (Poemas del alma), argentina y amiga de Andrés, y que tuve el placer de conocer hace unos meses. Miradas cómplices antes de empezar. Tsss, silencio, que ya empieza. 

Tes comienza haciendo hincapié en que hay, en la forma de escribir de Neuman, un rasgo muy personal y preponderante, y es que encara la escritura con curiosidad. Además, dice, te hace sentir protagonista de una novela, de un poema o de un relato. Con Andrés aprendo que la literatura es ahora, el momento en que uno lee, escribe, en que la palabra te atraviesa y te genera ese subidón que te hace sentir que la literatura puede ser todo. Se deja de vivir en el presente para entrar en una historia. Esta novela, a través de un instante, hila todos los ahoras a través de un árbol genealógico familiar. Pero esta novela no va de la familia, sino de los individuos que consiguen llevar a cabo unos objetivos. Su bisabuela toma una decisión. (Ya es un individuo y no familia). Todos podemos ser ficción porque todos construimos nuestra historia. 


En este libro se pueden hacer tres lecturas, continúa Tes: 

1. Concepto histórico.
2. Familia en sí. (Galán, Casaleto, Neuman)
3. Obra de Andrés. (Ya que en ella podemos encontrar el germen de los relatos o poemas de otros libros de Neuman. Por ejemplo: La Bañera de su libro El último minuto. Un relato que te estruja. El personaje pertenece a la familia de Andrés y no a la ficción como pensé al leerlo la primera vez. Al volver al relato, una vez conocido este detalle familiar, éste adquirió una magnitud impresionante). 

En este momento, la amiga cede la palabra al amigo, al escritor, y éste, con esa sonrisa amplia que todos correspondemos con la mejor de las nuestras, saluda a los presentes antes de comenzar a dialogar con su querida Tes, cómplice literaria que participa de la doble orilla del libro, alguien que puede observar el territorio de esta novela de ambos lados,  y agradece a los miembros del CAL su invitación. Tengo especial cariño a este cubo blanco. 

Tes Nehuén y Andrés Neuman
Mi palabra preferida, en cuanto a concepto es curiosidad, que la asocio no a su extremo exótico. La mayor curiosidad es la de nuestro propio origen y familia. Cuantos más años cumplimos, menos conocemos a nuestra familia. Lo cercano es ilegible. La idea, en este libro, era resucitar a mi bisabuelo, hacerle preguntas, agradecerle y reprocharle cosas. Una de las estrategias, invisibles, para ello, era romper la cronología. Parece ser una novela autobiográfica, pero 77 de los 91 años ocurren antes de que yo naciera, por lo que es prenatal, y yo lo narro en primera persona. Otra maniobra es conversar con el ancestro con el que nunca hablé y eso me interesó mucho como recurso porque le genera a la voz narradora una especie de liquidez. El narrador tiene todas las edades, cero cuando nace, de uno a catorce de niño, la actual y también cien años porque soy el depositario de memorias anteriores a la mía, así que entre -100 y 38 años. Esto da flexibilidad en cuanto al tono:

- Vuelve veraces cosas que parecieran ficción
- Vuelve ficción cosas que parecen verdad. 

En esa ida y vuelta está el bilingüismo de la memoria. 


¿Hay episodios de ficción en esta novela? Hay episodios que también merecieron ser verdad, pero son ficción. Todos los ancestros fueron reales. Hay algunos secundarios inventados, por ejemplo El Cuervo. Pero hay una investigación genealógica que he querido mantener. Muchas anécdotas tienden a formar un retrato de esos personajes. No podía violentar nada a los personajes aunque me inventara una escena. Me interesaban mucho las raíces y la reescritura de este libro fue radical: Un ejercicio de sospecha y desconfianza cuando me enfrenté de nuevo a la memoria de mi familia. ¿Qué es lo que yo me creí como ciudadano menor de edad de Argentina y qué me creí con 14 años y que me creo o no ahora? 

La mayoría de mis ancestros eran músicos. Había un empeño musical en mi familia. Una escritura muy de oído. En mi familia todos descienden de algún que otro piano o violín.

¿Por qué razón reescribiste este libro?
Los testigos y protagonistas van a morir. Si uno no se da prisa en conversar con sus padres, esas historias se van a perder para siempre. La primera razón fue coyuntural, terminado el contrato con Anagrama, Alfaguara se interesa. La segunda razón es de fondo: Este libro trata sobre una materia sobre la que sigo aprendiendo y sobre la que me sigo preguntando. Cuantos más años pasan, más se relee el pasado para entender aún más el presente. Las familias y los países viven no viendo lo que tienen delante. Uno relee críticamente lo que le contaron y no nos preguntamos lo mismo a los veinti que a los cuarenti, ni dentro de veinte años nos haremos las mismas preguntas que ahora. 

¿Por qué Una vez Argentina?
La lengua materna argentina es frágil porque surge de otros idiomas. Lo que iguala el lenguaje en Argentina es que todos son argentinos. Cuando uno es chico es argentino y cuando crece se da cuenta de que todo no era Argentina. Este libro se iba a llamar: El país extranjero. No es lo mismo hablar de Argentina desde Argentina, que desde otro lado. De entrada, se está mirando un país que es íntimamente extraño o extrañamente íntimo. Esta nueva portada del libro la hizo un primo lejano mío. He pasado dos tercios de mi vida en España y me entró curiosidad por conocer a mis ancestros españoles. Mis tías me contaron. Esto se resume en que las tías lo saben todo.


¿Qué hay de diferente entre la primera versión del libro y la segunda?
Algunas escenas, o capítulos, reescritos, por ejemplo: En la primera versión, mi padre se libró de la mili simulando ser hermano de un futbolista, el Mono Neuman. En la segunda versión descubro que la verdad era aún  mejor, que El Mono Neuman era el Tanque Neuman, que metió el gol definitivo de su equipo. Papá, me mentiste mal, le dije, la realidad era mejor. 
También hay menos adjetivos, y comas mejor puestas. Multitud de pequeños cambios. Todos los capítulos menos uno son el mismo. Todos cuentan la misma historia menos uno. Retiré un capítulo para poner otro pues el silencio de la muerte me generó una represión involuntaria y quise contarlo ahora porque no contarlo sería mentir. El punto de vista de este libro es más afilado sobre las cosas, tiene más mala leche, y el mismo humor, a pesar de mantener el tono que tenía. 


Durante la charla, no ha habido preguntas y respuestas como aquí expongo, sino más bien un diálogo entre amigos, aunque para poder seguir mejor el hilo para los que no estuvísteis allí, me he tomado la licencia de exponer las preguntas al principio de cada bloque. La última parte de la presentación de Una vez Argentina consistió en leer algunas partes del libro, por parte del autor. En primer lugar se escogió el capítulo 2, en segundo lugar, el capítulo escatológico, como lo definió Neuman, y en último lugar, a modo de diálogo entre presentadora y autor: el final, cuando el abuelo le enseña al nieto cómo sembrar un árbol. (No olviden leer el poema El jardinero)

¿Qué ha opinado tu familia sobre el libro?
Estaban entre emocionados y nerviosos. He rescatado a gente que dejó de existir y la he compartido con gente desconocida. También he contado cosas que la familia no quería que se contase. Esta vez no quise pedir permiso y me he remitido a lo que considero no faltar al respeto. Hay menos filtros y hay honestidad narrativa cuando uno cuestiona un personaje. He intentado que haya compasión y empatía. No juzgo, cuento y entiendo.




Punto y seguido


Entrada dedicada a Andrés Neuman, por su 38º Cumpleaños. 
Gracias por tu amistad y cariño. Hasta el próximo abrazo y cerrar de ojos. 

Inmaculada Reina, Isabel Merino, Tes Nehuén y Andrés Neuman.
FELIZ 38, CUMPLEAÑOS NEU.

jueves, 3 de julio de 2014

RAFAEL CHIRBES, CICLO UN CAFÉ CARGADO DE LECTURAS



Aunque no  es un autor mediático, ni se prodiga en entrevistas, desde aquí quiero agradecer a Rafael Chirbes que compartiera su tiempo con los lectores malagueños en el Ciclo "Un café cargado de lecturas"  organizado por el Aula Cultural SUR y el Centro Cultural de la Generación del 27 en la terraza del Hotel Molina Lario. Fue la noche de la víspera de San Juan, mientras en las playas se asaban espetos de sardinas, se saltaban las hogueras con los Juás y la selección española decía adiós al mundial de fútbol.


 Pablo Aranda nos presentaba a un Rafael Chirbes, sencillo, franco y directo que no se anduvo por las ramas y lo primero que nos dijo fue que deberíamos estar leyendo en vez de estar allí, que a él siempre lo podemos encontrar en sus libros. Confiesa que se delata en cada uno de ellos, con sus obsesiones y sus manías, que aparecen aunque no lo quiera.
Nos habló de sus libros, de su primera novela Mimoun, diferente al resto, la que más disfrutó mientras la escribía, y que en cada párrafo hay un poema. Crematorio y En la Orilla son como un testamento en las que crea situaciones que sabe que no van a gustar al lector.
 La literatura tiene que contar lo que no se puede contar desde un artículo, un informe o un ensayo. Debe contar la verdad, lo que pasa en el exterior con palabras de ese exterior.
 En la Orilla quería captarlo todo, es una novela pulpo, que saca los tentáculos en todas las direcciones, habla del final de la burbuja inmobiliaria, de sexo, del poder detergente del dinero, de la vejez que nunca acaba bien. Son temas desagradables, que a él no le gustan y al lector tampoco pero que se ve atrapado en esa maraña. Por eso es dura de leer, sin comas  y un narrador que apenas aparece.
“La verdad hay que decirla, a pesar de las consecuencias. La literatura tiene sus métodos, una densidad y capacidad de purgante. Una especie de piquete sobre sus propias ideas. Cada vez que termina una novela se queda agotado, vacío una temporada.”
Recomienda “El cuento de nunca acabar” de Carmen Martín Gaite, afirma que debería ser lectura obligatoria en todas las escuelas.
Quisiera transcribir todo lo que dijo, porque cada una de sus palabras estaba cargada de verdad y contundencia. Nos contó que escribe sin método, un poco a ciegas, que va escribiendo sobre la marcha, en cuanto encuentra el tono, que tres o cuatro palabras mal puestas pueden estropear un capítulo completo.
 Escribe sobre su generación, para aprender, escribiendo es como consigue ponerse a flote y saber dónde está y el lugar que ocupa. Escribir es una forma de salvarse, además es  un método muy barato, basta con lápiz y papel, escribir es como  bracear para no hundirse. Intenta contar algo distinto a lo que  se está contando en el ambiente.
Piensa que La Celestina es la gran obra de la literatura española, una novela sobre la falsedad del lenguaje, dónde el narrador está poco presente y los criados intentan hablar como los señores y viceversa.
En La buena letra, se trata ese tema, alguien que tiene la verdad y no sabe escribir y quien sabe escribir no dice la verdad. “La buena letra es el disfraz de las mentiras”
“Está muy cabreado con los cabreados, porque no se han cabreado antes”
Hablando de García Marquez y de Relato de un naufrago  “Hay escritores que nos enseñan el mar en medio del secano”
“Nadie es más que nadie, sino el que hace más”

                                                    Loli Pérez,  Punto y Seguido


miércoles, 18 de junio de 2014

BARBARISMOS DE ANDRÉS NEUMAN

El pasado jueves 5 de Junio tuvo lugar en la librería Luces de Málaga,  la presentación del último libro de Andrés Neuman: Barbarismos. 


Llegué apenas cinco minutos antes que Neuman, ambos tarde. Nos dimos un abrazo en cuanto nos vimos, él tarta en mano. Le seguía Juan Casamayor, editor de Páginas de espuma. Le precedía desde hacía rato Cristina Consuegra, escritora, crítica literaria, etc que ejercía de presentadora, a la vez cumpleañera, y que amablemente me cedió su asiento en la primera fila junto a mis compañeros Loli, Inma y Mauri.

Juan Casamayor, Andrés Neuman y Cristina Consuegra

Una vez todos sentados, y la tarta oculta en el almacén, tomó la palabra Juan Casamayor, para contarnos que el camino de este último trabajo conjunto entre escritor y editor, (el cuarto concretamente),  ha sido un trabajo largo, cansado y precioso.  

Contigo no me canso, como mucho me emborracho, apuntó Andrés. 

El primer manuscrito de Barbarismos se generó hace cinco años. La escritura es rápida, pero corregir es un trabajo largo y profundo y se tarda mucho más, por eso la demora. Barbarismos es un diccionario en el que está el Andrés-hombre, en muchos de los términos definidos. Fui yo, continúa el editor, quien le pidió completar esa cartografía. 

En este diccionario hay una serie de reflexiones políticas, ideológicas, literarias, futbolísticas y propuestas de contenido, comentó Andrés.


Entre ambos, autor y editor, hay una química que no se empeñan en esconder, si no todo lo contrario, se dan un baño de amistad y comparten su complicidad con todos nosotros en lo que derivó en una presentación absolutamente entrañable, amena, divertida, entusiasta y participativa. Diríase: Bárbara. 

Cristina Consuegra llevaba escrito su discurso en un folio, que Andrés le requisó al final de su lectura, (¿me lo puedo quedar?). Cristina dio las gracias por la inteligencia y el humor, e hizo hincapié en que la cartografía Neumaniana se divide en Humor, Inteligencia y Mirada del autor. La realidad es en función de quien mira. Barbarismos va más allá de palabras, significados y realidades. Hará que la duda se instale en nosotros. 


Neuman fue el último en tomar la palabra, y os dejo aquí algunas anotaciones que tomé de su discurso:

Gracias, dijo. A los espejos, (Borges los odiaba), a los Amigos, (nos mira y sonríe) y a Mamá-pato-editor (cua, cua, cua). Todo sinónimo es un matiz fatal. 

Cuando entregué el manuscrito hablaba de sexo, fútbol, política, dinero, crisis financiera, proceso de democratización con el pretexto de la crisis, y los recortes. Juan me devolvió el manuscrito con un eco mucho más íntimo. (El léxico es la única riqueza que aumenta a medida que la usamos). Así que Juan me puso deberes, una lista de vocablos, inclinaciones literarias y acontecimientos íntimos, tales como: hospital, violín, cuento, etc. 

Cuento era una palabra que no se podía negociar, que debía ir sí o sí. Barbarismos no se publicaría sin esa palabra. La primera versión de los barbarismos que fue reescrita durante meses parecía el juego Pasapalabra. Ha necesitado muchas capas de reescritura para llegar al borrador definitivo. Uno de los equivalentes de palabras es voces y algunas de ellas eran de él. Por ejemplo: corrección. Si todo libro es ejercicio de reescribir, esto se hizo salvajemente literal. Un diccionario es casi una quimera de la precisión. Decir tanto en tan poco es un contrabarbarismo. 


Andrés habló también de sus diccionarios favoritos: 

* El Diccionario del diablo, de Ambrose Bierce: es una enciclopedia diabólica que reflexiona culturalmente sobre la palabra. Ha envejecido en su concepto de género, de manera casi trágica. 

* El Diccionario de lugares comunes de Flaubert: que tampoco es un diccionario. Es un artefacto Perec-quiano. Son como notas al margen del individuo, lector, escritor. 

Me he dado cuenta pues, de que mis diccionarios favoritos no son diccionarios. El diccionario académico rara vez alcanza una neutralidad. Y yo soy adicto a consultar los diccionarios. Desconfío de la definición y quiero reescribirla y eso  me pasa también con la literatura. El diccionario es como el libro de arena, lo que hace es mostrar que las palabras son un espejo dinámico que necesita un lector disconforme. Por lo tanto, Barbarismos se nutre de todos los géneros sin conformarse con ninguno. Este libro es de Aforismos. 



Y para finalizar, habló de los Barbarismos: 

Barbarismos: Incursiones en el lado incorrecto del lenguaje, pero también es un vocablo que proviene de los bárbaros. Lo que un escritor escribe no deja de ser forastero. Tanto lo extranjero como lo incorrecto se tocan con la función de la palabra literaria. Me gusta pasarlo bárbaramente bien con el lenguaje, y de eso se trata Barbarismos.

La última parte de la charla fue resuelta con la lectura de varios de ellos: 

Autoestima: Montaña rusa de un solo pasajero. 
Bandera: Trapo de bajo coste y alto precio. 
Abdicar: Infinitivo que llega tarde. Incluye una nueva acepción. 

Definió una serie de palabras más, como : baño, beso, civilización, corazón, cuentista, cuento, democracia y escuchar. Cristina Consuegra hizo un inciso para leer Feminismo: Liberación de ambos sexos en nombre de la mujer; y Masturbación:  Amor portátil. 2. Orgía mantenida entre alguien presente y todos sus ausentes. 

Y siguieron varias definiciones hasta completar al menos dos por cada palabra del alfabeto, como: escuchar, ficción, goleador, humor, insulto, joder, kafkiano, kitsch, leer, maestro. Cuando llegué a las letras Ñ, X, Y, pensé: ¿Ha sido buena idea hacer este diccionario? 

Muchas gracias por este amor, dijo, dando por finalizada la presentación de Barbarismos. 

En la portada del libro se puede leer la definición de Leer: Acción de viajar hasta donde uno se encuentra. 2. Acción y efecto de vivir dos veces. 

Eso es lo que queda ahora: Leer Barbarismos. Viajarlo. Vivirlo. Dos veces. O las que hagan falta. 


Lo que vino después: pues la tarta para Cristina Consuegra. Le cantamos el Cumpleaños feliz, Andrés Neuman partió la tarta, de chocolate-rellena de chocolate, y Juan Casamayor se encargó de repartirla a todos los allí presentes. Entre los mmmm qué rica, y los mmmm qué buena, Andrés fue firmando sus barbarismos para todos y cada uno de los que disfrutamos de una presentación única, y absolutamente bárbara. 

Andrés Neuman, Isa Merino, Loli Pérez e Inmaculada Reina
Y el después del después: cena de amigos.

Amistad: Vínculo perfectamente posible, a condición de no tratarse demasiado. 2. Amor sin miedo.  


Punto y Seguido




Posdata: Notas tomadas por mí, salvo error u omisión, en la presentación  del libro Barbarismos el 5/6/2014.  Si alguien que estuvo presente detecta algún barbarismo en el texto , se debe culpar a la que suscribe y no al autor , al editor, o a la presentadora. 

Fotografías tomadas por Isabel Merino. 










viernes, 30 de mayo de 2014

ETHEL KRAUZE Y EL FOMENTO DE LA LECTURA

El sábado 17 de mayo, en la Casa de la cultura de Tamaulipas, Ethel Krauze dio una charla sobre el fomento de la lectura. Ethel lleva años trabajando en este tema, además de ser escritora. En lo primero que hizo hincapié fue en no forzar a los niños, y a la gente en general, porque esto convierte a la lectura en un trabajo más, una obligación. Lo sienten como una orden: come, reza, has ejercicio, lee… Dedicó un tiempo a hablar de las mujeres, madres, que además de todo el trabajo que tienen a diario, deben leerle a sus hijos o leer con ellos. No lo sienten como algo placentero, sino como una responsabilidad más. Las campañas de los gobiernos no son precisamente creativas. Repiten el mismo modelo: actores, deportistas, famosos en general, diciendo que leer es divertido y que hay que hacerlo veinte minutos por día. La pregunta que se hace ella es: ¿Por qué debemos leer? La respuesta a esta pregunta nos plantea un modelo a seguir, que Ethel contó con lujo de detalles.


Uno sabe, por ejemplo, por qué debe lavarse los dientes, pero por qué debe leer no, ya que si no leemos nada malo le pasará a nuestro cuerpo. Cuando le preguntan a ella por qué escribe, su respuesta es contundente: Porque lo hago desde que era niña. Frente a todas las órdenes que uno recibe siendo niño, el escribir era para ella su espacio personal de libertad. Su reino estaba en su cabeza, y lo defendía escribiendo. Eso la hacía sentirse bien, y ese es el motivo por el cual lo sigue haciendo. Es la manera de ser uno mismo, de construirse a sí mismo, de conservar la intimidad. Al hacerlo uno escribe lo que otros sienten, piensan y viven, y no saben expresarlo. Leer es una consecuencia de escribir. Si yo escribo tengo la curiosidad de saber cómo lo hacen los demás.


Ethel no cree que el escritor sea alguien especial, ni un ser tocado por los dioses. Considera el escribir como una parte fundamental en la necesidad y el deseo de leer. Leer es dialogar con el escritor, es identificarse, así se entiende mejor la realidad humana. Es el principal sentido. Es el por y el para qué se escribe. Las razones son las mismas.

En el mundo se está produciendo un cambio. De la ética utilitaria, productiva, se está cambiando a la ética de la justicia, que se rige por dos loterías: la individual, que son aquellas características físicas con las que nacemos, y la social, que se refiere al entorno familiar, al país, al barrio donde nos tocó nacer. La idea es revertir las loterías con corresponsabilidad. En otras palabras, ayudar para que haya más equidad. Lo mismo sucede con el escritor. Suele nacer en un entorno favorable: casa donde hay libros, padres universitarios, todo favorece a la lectoescritura. Pero si una persona nace en un entorno no propicio, hay que ayudar a revertirlo. Y según la experiencia de Ethel, el mejor camino es la escritura.

Ella ha creado un taller enfocado a las mujeres, porque considera a la mujer como movilizadora de la familia. El taller se llama: «Mujer, escribir cambia tu vida», y está dirigido a las futuras maestras del taller que aspiran llevarlo a sus ciudades, barrios, colonias, y a través del mismo apoyar el fomento de la lectura. Se trata de diez sesiones con ejercicios que induzcan a la escritura de vivencias personales. Escribir la vida, no lo que nos dijeron que debemos ser, es como cuando escrituramos nuestra casa: nos pertenece. Esta escritura lleva a encontrarle un significado a la vida, y también induce a elegir qué se quiere leer, y que no.


En resumen, su enseñanza es que «Escribir es el primer paso». Gozar a través de ti, no por lo que le sucede a los demás (hijos, marido, padres, amigos). Aboga por un nuevo paradigma: la Literaturización, una alfabetización de segundo grado, la adquisición de las herramientas. Esto significará nuestras vidas y así compartiremos nuestra individualidad. De ahí a la lectura, sólo hay un paso.

Andrea Vinci
Punto y Seguido

jueves, 19 de diciembre de 2013

ENTRELAZADOS

El pasado viernes 13 de Diciembre, tuvo lugar en Antequera, la presentación del libro de relatos Entrelazados, segundo proyecto de la asociación literaria antequerana "Alas de Papel".



Entrelazados recoge un total de veintitrés relatos, siendo el último de ellos, mi relato Hermanos, que resultó ganador del Primer Premio del I Certamen de relatos María Carreira el pasado mes de junio.

De los miembros de Punto y seguido sólo acudimos en esta ocasión Inmaculada Reina y yo. Llegamos puntuales, tras una larga caminata por las calles antequeranas, al bar-cafetería Santisteban 18, donde tuvo lugar la presentación. Allí nos recibieron muy cariñosamente todos los miembros de Alas de Papel, con los que ya hemos coincidido en varios eventos. 

El patio de Santisteban, que por las fechas y las temperaturas, se encuentra techado y acondicionado con estufas, se encontraba repleto; tanto, que a Inma y a mí nos costó encontrar un lugar donde sentarnos a tomarnos el descafeinado y la Coca Cola, (con mucho hielo), que pedimos en la barra.

Isabel Merino e Inmaculada Reina
Presentación del libro Entrelazados

María José Amador, miembro de Alas de Papel, nos presentó a Jesús Artacho, un joven escritor de Cuevas Bajas, que acaba de autoeditar su primer libro de relatos, El rayo que nos parta, (dará que hablar y le dedicaremos una entrada próximamente), y que resultó finalista en el ya mencionado I Certamen de relatos María Carreira. Con él estuvimos hablando de su libro y de nuestros respectivos proyectos, hasta que comenzó la presentación. El aforo estaba más que completo y el público se mostraba bastante entusiasta.

Inmaculada Reina con Jesús Artacho

En primer lugar tomó la palabra Antonio García, en nombre de la editorial ExLibric, una editorial antequerana con una corta vida pero un bagaje importante, que parte de una experiencia densa de innovación y cualificación. En cuanto a la publicación de Entrelazados, comentó que era un proyecto que le resultó bastante interesante desde el principio, ya que el libro tenía además el valor añadido de contar con autores que han sido premiados en varios certámenes literarios. Ha sido editado con una celeridad tremenda y el proceso ha sido bastante intenso, dijo. El diseño de la cubierta es un diseño que no cansa, añadió, mostrando un ejemplar. 

En segundo lugar, María José Amador, en nombre de Alas de Papel, leyó un discurso que comenzó destacando la incondicionalidad de ExLibric, y que terminó agradeciendo a los miembros de su grupo y al público el apoyo que les viene proporcionando. En cuanto a la estructura del libro, comentó que son relatos cortos y dio las gracias a Alice Munro por devolver este género al pedestal del que no debieron bajarlo nunca. Este libro es una caja de bombones con distintos envoltorios, dependerá del paladar de cada uno elegir cuál es su favorito, dijo. Para escribir sólo hace falta tener algo que decir y decirlo.

Salvador Rivas, director de Alas de Papel, hizo los agradecimientos pertinentes, y habló de las reuniones del grupo y de la planificación y gestación del libro. Soy un obsesionado de los plazos y de todo, comentó. Existe una manera de hacer cultura cotidiana. Modesta. Sólo se necesita disposición personal, esfuerzo y voluntad de compartirla. Las palabras que no van seguidas de hechos, no valen nada.

Alas de Papel e Isabel Merino
Presentación del libro Entrelazados

Una vez concluido el acto, brindamos con champán por Entrelazados, un libro de relatos que, al igual que sus autores, no parecen tener nada en común, pero, como en un juego, retan al lector para que descubra el nexo que los une. 

Inmaculada Reina, María José Amador,
Fanny Beaudoin e Isabel Merino.


Punto y seguido



Fotografías: Isabel Merino