martes, 27 de marzo de 2018

BOOK TRAILER VUELTA Y VUELTA


Os esperamos el 23 de Abril en la Biblioteca Provincial de Málaga en la presentación de Vuelta y Vuelta.

Loli Pérez y Mauricio Ciruelos
Punto y Seguido

lunes, 5 de marzo de 2018

VUELTA Y VUELTA


Hace unos días, en la tetería El Harén, algunos de los implicados, directa e indirectamente, en el proyecto de relatos eróticos coordinado por Javier Barranco, celebraron el nacimiento de Vuelta y Vuelta que, bajo el sello de Ediciones Azimut, se convierte en el tercer libro de la Colección Harén, dedicada a la literatura erótica. A la luz de las velas y alrededor de un palé flotante, brindaron con té por el trabajo realizado y por una buena acogida por parte los lectores.


Punto y Seguido aportó su granito de arena al proyecto de Javier Barranco con la participación de Loli Pérez con su relato Aquel Verano o La Reina de Corazones, que trata sobre un antihéroe que queda colgado de su primera experiencia erótica. Y el relato breve El Ojo, de Mauricio Ciruelos, una narración oscura donde Olivia, su protagonista, da rienda suelta a sus más intimas y violentas pasiones, un texto corregido por Inmaculada Reina e inspirado en su relato inédito Olivia Ya No Lee Novelas.

Lola Clavero, Ángel Domínguez, Guadalupe Eichelbaum, Carmen Enciso, Eloisa Navas, Gabriel Noguera, José Luis Rosas G, y el mismo Javier Barranco, son el resto de autores que conforman el elenco de Vuelta y Vuelta, donde el erotismo se esconde tras toda una amplia diversidad de géneros, pasando por el terror, la fantasía, el realismo, el surrealismo, el romanticismo, el thriller y la ciencia ficción...


La velada concluyó con la presentación del libro al público de la tetería, y con la firma de ejemplares por parte de los autores, entre los pañuelos ondeantes de las bailarinas de la escuela de bailes orientales Esalim, que esa noche deleitaban a los asistentes con su actuación y cuya directora es la protagonista de la portada de Vuelta y Vuelta. 


PD: Gracias a Javier Barranco y al resto de autores por hacernos participes y cómplices de este sensual proyecto.

Punto y Seguido

viernes, 9 de febrero de 2018

EL CALÍGRAFO DE LOS CIELOS


El viernes 2 de febrero, tuvo lugar en la librería, En Portada Comics, la presentación de la obra del escritor Ernesto Fernández-Weiss, El calígrafo de los cielos, una novela corta con el que Ediciones El Transbordador apuesta para alcanzar el nº 12 de su colección Soyuz de obra breve. En la contraportada encontramos la siguiente sinopsis:

«España, años 50: la NASA planea la construcción de una estación de seguimiento de satélites espaciales en nuestro país. El pequeño pueblo de Peñalbilla posee las condiciones óptimas para albergar la instalación, pero ha de competir con otras localidades candidatas. Para atraer el interés de los científicos norteamericanos, las fuerzas vivas del pueblo deciden convocar el Primer Concurso de Novela de Ciencia Ficción de Peñalbilla «El calígrafo de los cielos». Pese a la manifiesta falta de familiaridad con el género, los sencillos habitantes de la villa echarán mano de sus vivencias, de sus ilusiones y de súbitos arrebatos inspirativos para entregarse a un apasionado ejercicio de imaginación cuyos resultados nadie sería capaz de predecir.»

Ante todo nos encontramos frente a  una novela de humor, donde el realismo rural y la ciencia ficción más hollywoodiense se dan la mano en forma de homenaje.  Asistimos a un juego en el cual los principales personajes protagonistas, a pesar de las dificultades propias de la vida en un entorno rural  de la España de los años cincuenta (pobreza, analfabetismo, falta de desarrollo, etc...), deciden, cada uno por sus propias razones o sueños, presentarse al certamen de literatura de ciencia ficción convocado para impulsar la candidatura del pueblo como sede de una futurista estación de seguimiento de satélites de la NASA. Sin perder el humor, Ernesto nos sumerge de manera delibiana en ese realista mundo rural, transformando el cronotopo en un personaje más,  y termina resolviendo de manera ingeniosa y distópica cada una de las historias de los entrañables protagonistas que pueblan esta breve novela coral.


Punto y Seguido

lunes, 9 de octubre de 2017

LA DESAPARICIÓN O EL BLOQUEO DEL ESCRITOR

Cómo son estos escritores... de repente desaparecen, cuando pareciera que están en lo más alto de sus carreras. Y de repente, como de repente ocurren las cosas,  aparecen de nuevo luciendo la mejor de sus sonrisas o la mejor de sus letras. 

Pero, ¿qué es lo que ha pasado en medio? Un lapso de tiempo sin medida, sin un principio definido o un final concluso. ¿Por qué desaparecen sus letras? ¿Por qué no hubo despedida? A veces, la respuesta es justificable y está acotada por una respuesta bastante común entre ellos, bien documentada y bien aceptada entre la corte literaria y sus súbditos: El Bloqueo del escritor

Tiempo es algo que necesitamos todos, para poner en orden nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestros miedos y soledades. A veces, el bloqueo no es más que eso: la búsqueda de ese tiempo que nos permitirá acceder a todas nuestras verdades y a un nuevo comienzo tras la sabiduría adquirida. Otras veces, ese bloqueo no es más que inseguridad y falta de confianza para crear nuevo material creativo. Y otras, ¿las menos?, falta de ideas originales. 

En definitiva: el bloqueo sólo necesita tiempo para superar todos esos puntos que le devuelvan las ganas, las intenciones, la necesidad o la locura de volver a crear historias. 


O puede que esa desaparición, acotada por dos fechas indeterminadas, se haya debido al tiempo necesario para la gestación de un nuevo proyecto literario. En este caso, bien justificado, no hablamos de bloqueo del escritor, sino de todo lo contrario. Y, aunque este es el caso deseado, no es el que viene a cuento en esta entrada que no trata del miedo a la hoja en blanco, sino de un bloqueo a mayor nivel: Cuando las ganas de escribir, comunicar o crear historias parecen haberse esfumado. 

¿Por qué ocurre esto? ¿Qué es lo que provoca la desaparición del escritor?

Cualquier proceso que implica creatividad conlleva a una serie de momentos de saturación. La carga psicológica que impone el impulso narrador puede ser desbordante cuando se trata de conciliar la vida personal, laboral y narrativa del escritor. Los momentos positivos, negativos o indefinidos que esté pasando, en una determinada época, influirá de manera directa en todas ellas. Ahí tenemos una ley matemática colándose en el mundillo literario. Aunque, a decir verdad, debería haberse colado la ley lógica de que a más intromisión de una en otra, más ideas creativas y mayores resultados. 

Pero, ¿cuándo ha funcionado la lógica en la cabeza de un escritor? Sólo cuando crea fórmulas matemáticas para estructurar una historia. Osea que al final, como alguien dijo, todos somos matemáticos, incluso los escritores. 




El bloqueo de los escritores se ha convertido en un tópico o en las excusa perfecta para no escribir. ¿Pero por qué no querría escribir un escritor? Parece absurdo, pero no lo es. Caben varias respuestas, citaré algunas de ellas, sin caer en los tópicos ya nombrados de inseguridad, síndrome de la página en blanco o falta de ideas originales. 

1. Miedo: 

A no ser lo bastante bueno o no estar a la altura de las expectativas de los posibles lectores,  conocidos o no, y sobre todo a la de otros escritores a los que se admira. 

A la falta de ideas o que éstas no sean buenas o que sí lo sea, pero no sea capaz de resolverla eficazmente. 

A no tener el talento y ser juzgado como mal escritor. 

A no tener lectores. 

2. Perfeccionismo: 

El crítico interior no descansa ni cuando el escritor duerme. 

3. Saturación o estrés: 

Se ha dedicado tanto tiempo a leer y estudiar a otros escritores, se ha ido a tantas reuniones literarias, a tantas presentaciones de libros ajenos, se ha trabajado tanto en las supuestas reglas narrativas, se ha participado en tantos concursos, se han escrito tantas historias, buenas y mediocres, que no han llegado a ninguna parte y se antepuesto tanta literatura sobre todo lo ajeno a ella, que llega un día en que el escritor necesita parar y reencontrarse. 

¿Sigo o lo dejo? He aquí la cuestión. 

4. Perdida de identidad: 

Tratar de contentar a todos tiene el peligro de no contentar a nadie o de descontentar al propio autor por alejarse de su propio yo. ¿Quién soy y para quién escribo? Y sobre todo: ¿Quién ha escrito esto y por qué?

Cuando el escritor se aleja de sí mismo para: 

a) Escribir como aquellos a los que admira o copiarlos para tener éxito.
b) Contar historias que no son aquellas en las que cree o que luchan en su interior para ser escritas.
c) Contentar a los demás, sean lectores, familiares, amigos u otros escritores. 
d) Seguir las reglas que ha leído en varios libros de literatura, las que le han explicado en ciertos talleres o ha oído en varias exposiciones literarias, y lo alejan de su esencia.
e) Triunfar con una historia que le desagrada escribir. 
Etc. 

5. Pérdida de ilusión: 

Si cada hoja en blanco es una cuesta arriba. Si prefiere hacer cualquier cosa que lo mantenga alejado de su escritorio. Si escribir ha pasado a la lista de obligaciones porque ha dejado de ser una necesidad casi prioritaria, es que se han perdido la ilusión y las ganas. Sin ellas, difícilmente se puede o se debe escribir. Entonces, lo más honesto es quitarse el traje de escritor, colgarlo en la percha y cerrar el armario a cal y canto. 

La buena noticia es que cada estación se hace cambio de armario y el traje está ahí, a la vista, y no olvidemos que la ilusión es estacional y cíclica: va y viene. 


Así pues, no se vayan muy lejos, amigos lectores:

A veces, las desapariciones son sólo bloqueos de escritores o ilusiones estacionales: Avisados quedan. 




Punto y seguido

martes, 4 de abril de 2017

EXPERIENCIAS MÍSTICAS DE UNA MONJA DEL SIGLO XVIII


Escritos de las Sierva de Dios Sor María del Socorro

 Astorga Liceras (1769-1814)

En un “cajoncito” de madera han permanecido durante doscientos años los escritos de una monja del Convento de las Mínimas de Archidona. Unos papeles que han resistido diversos avatares, desde la invasión francesa que sufrió el pueblo en el siglo XIX, la Desamortización de Mendizábal, la quema de archivos durante la Guerra Civil, la casi ruina del convento en la década de los años cuarenta, y el más terrible de todos, el olvido.

                           Detalle de los escritos y el "cajoncito"
Los escritos de  Sor María del Socorro Astorga Liceras, (1769-1814), a la que  "su director espiritual, la obligó a que dejara por escrito toda su vida espiritual, incluso antes de ser religiosa, como una vez siendo monja profesa", donde le ordenó que contara "todo, aunque fueran minucias sin importancia". Unos escritos que quizá siguiendo el ejemplo de Sta. Teresa de Jesús o de otras tantas religiosas de la época, tenía la misión de dejar su impronta para las religiosas de su orden.
 Un testimonio que en el contexto de hoy día, nos puede resultar incomprensible, pero si se tiene en cuenta que durante los siglos XVIII y XIX  las únicas salidas "decentes o airosas" para la mujer eran el matrimonio o el convento; y las lecturas a las que podían acceder eran mayormente textos de Vidas de Santos, la podremos entender mucho mejor. Además de que su vida se fracturó cuando quedó huérfana de madre a los tres años y su padre,  alarife de la Plaza Ochavada, contrajo nuevas nupcias. 


El otoño de 2015 visitamos Archidona para presentar Maneras de desandar el tiempo, una  antología de relatos de nuestro grupo de escritura Punto y Seguido. Después de la presentación  fuimos a tomar unas tapas en un bar ubicado en la Plaza Ochavada, y  entre caña y tapa, hablamos de libros y esto derivó al tema de las mujeres escritoras. Fue entonces cuando Sole, la bibliotecaria, me contó que el día 8 de diciembre presentarían un libro sobre unos escritos  que habían encontrado en un cajoncito en el Convento de las Monjas Mínimas, tras la muerte de otra monja. Como he apuntado anteriormente la historia de cómo se han llegado a publicar estos escritos después de dos siglos me pareció digna de ser compartida.
 El día 23 de marzo de 2013, un acontecimiento que parece de lo más natural, el fallecimiento de Sor Ángeles Rodríguez Utrilla, a la edad de 96 años, encadenó varias casualidades. En el Archivo Histórico Municipal de Archidona, se encontraban investigando sobre el legajo del alarife archidonés Fco. de Astorga, padre de la Sierva de Dios y se empezó a hablar del tema con el Rvdo. D. Marcos, que ofició el funeral de la anciana.  Al día siguiente, (las personas citadas con nombres y apellidos en la introducción del libro, de dónde estoy copiando estos datos casi de forma literal), hablaron sobre la citada monja, sobre su vida y obra, de como la la comunidad nunca había leído totalmente los escritos espirituales de Sor María del Socorro, porque la letra del principios del siglo XIX, les suponía gran dificultad.
Se había gestado la idea de conmemorar el doscientos aniversario de su muerte, y en las reuniones previas, en un locutorio del convento de Archidona, descubrieron algunas de las "casualidades" que conectaban la muerte de la anciana monja Sor Ángeles con la de Sor María del Socorro (autora de los escritos). Averiguaron que Sor Ángeles fue una de las cuatro religiosas que permaneció en el convento cuando estaba prácticamente arruinado durante los años cuarenta y que se había encargado de dar a conocer la espiritualidad de Sor María del Socorro a la comunidad, especialmente entre las novicias. 

En los días siguientes comenzaron los trabajos, fotografiaron los escritos de Sor María del Socorro, siempre en uno de los locutorios, pues nunca salieron del convento. Durante este proceso descubrieron que junto a los manuscritos originales, que están conservados en un "cajoncito" de madera, además existía una copia literal realizada en el siglo XIX, encuadernada en un grueso legajo. Los documentos originales están escritos en papel tamaño folio, sueltos, numerados a lápiz con una letra distinta y doblado por la mitad, quedando en tamaño cuartilla.
Una vez digitalizada toda la documentación, comenzó el proceso de transcripción, que les llevaría un tiempo. Tras ello, comenzaron una primera fase de corrección ortográfica y gramatical, pero sin modificar en ningún momento el contenido del texto original,  al que solo se le han colocado tildes, puntos, comas, etc. puesto que carecía totalmente de ellos. Un trabajo que ha durado dos años y al leer el libro se nota la dedicación, el cuidado y el gran cariño que en él se han invertido.
Hay que destacar que la crónica general del convento de Archidona se perdió durante la Guerra Civil. Aun así se tienen datos de que no fue la primera vez que se intentó publicar, ya entre 1828 y 1829 se recogieron y cotejaron dichos escritos. Un siglo después en 1935 el mínimo Padre José Anguera, redescubrió estos escritos y propuso su publicación, pero desapareció como tantos otros eclesiásticos en octubre de 1936 y por ello los escritos de Sor María del Socorro, siguieron  guardados en su "cajoncito" del archivo de las mínimas.

Y es así como ha sido posible que estos escritos hayan tomado forma de libro y podamos leerlos en un precioso volumen, y como muestra este pequeño fragmento del principio:
" A los cuatro años de edad, celebró mi padre segundas nupcias; Dios me dio otra segunda madre, tan buena para mí ciertamente, el Señor me hizo un gran beneficio, pues me quitó las muchas gachas que me daban mi padre y mis tías. Empezó con entereza a hacerme dura, por lo que me quedé tan acobardada que parecía tonta; por tal me tenían, y así me nombraban todos menos mi padre, que siempre me defendía y no quería que me dieran ese título, que será una honra para mí hasta el fin de mi vida, y le tengo amor, porque me ha ahorrado tener vanidad, y no me ha estorbado para conocer a mi Dios."

Me llamó la atención como cuenta la relación con su madrastra, imagino que en el contexto de la época ese "me quitó las muchas gachas" era respetuoso, y así poco apoco nos va desgranando  una crónica de su vida terrenal y espiritual, desmenuzada a lo largo de 638 páginas y dónde se puede escuchar la tenue voz de esta mujer devota y mística. En las fotos que acompañan esta edición podemos observar su limpia caligrafía, el oratorio, el claustro, la tribuna con celosía desde dónde asistían las enfermas a las celebraciones litúrgicas, incluso una pintura al óleo de la monja y muchas más curiosidades que adornan este precioso libro.
 Los originales pueden ser una fuente de estudio para los estudiosos de la espiritualidad y mística mínima, así como en la historia de la lengua de la España de comienzos del XIX.

                                               Loli Pérez, Punto y Seguido

jueves, 9 de marzo de 2017

CUENTOS MARENGOS

Cuentos Marengos es una antología de relatos en los que cada una de las quince historias  están vinculadas al mar, ya sea mediante leyendas o  vivencias de los protagonistas que lo aman, lo añoran y lo convierten en un personaje más.





Ediciones Azimut, ha editado este precioso libro que nació de una idea del escritor Ángel Domínguez, y que fue llevado a puerto y prologado por el editor y escritor Francisco Javier Rodríguez Barranco.  Acompañado por una introducción que navega a través de la historia de ese mar lleno de pecios, peces luna, de noches de buceo bajo las estrellas y nos ofrece unas imágenes  impresionantes, a cargo de un enamorado del mar como es Javier Noriega Hernández.
Quince autores de distinto origen, vocación, edades diversas, y por ello quizás, diferentes recuerdos que conforman un mundo marino que nos regala imágenes y sentimientos inolvidables, intensos, casi podría decirse míticos. 
Os dejo una pequeña sinopsis de cada uno de los relatos, aunque lo interesante es leerlos  uno a uno, despacio, sin orden y dejarnos arrullar por el sonido, el olor del mar  que impregnan las páginas de cada cuento.

-Margarita Souviron: La mar infinita, narra la incansable espera de una niña de ocho años que añora el regreso de su padre, un marino desparecido, durante toda una vida.

-José Antonio Sau Martín: Cuando jugábamos en el embarcadero,  nos cuenta la historia de tres niños que crecen y juegan junto al mar, y con los años sus vidas se van enredando  en una complicada red de pasiones.

-Francisco Javier Rodríguez Barranco: La habana es Cádiz,  es un juego de  sueño y realidad de un hombre que se sueña en otro puerto, que escribe un diario que mezcla viaje, fantasía y realidad en un guiño al genial Borges.

-Loli Pérez González: El cuaderno de tapas marrones,  escrito a través de la mirada de una mujer que vivió una época convulsa y llena de cambios, localizado en algunos lugares míticos malagueños, ya desparecidos, como la Coracha o la Estación del Perro.

-Miguel Ángel Oeste: San Juan Salvaje y La historia jamás contada sobre los niños que encontraron a ET. Dos relatos muy distintos entre ellos, el primero enclavado en un día muy especial en las playas malagueñas como indica el título, el segundo mejor leerlo, el título es parte del relato.

-Gabriel Noguera: Mis padres, un cuento fantástico que va de una ciudad normal y anodina hasta los mares del sur y el reencuentro con unos progenitores poco corrientes.

-María Teresa Morillas García: M.M. con tan solo unas iniciales dan título a una historia intensa, que embarcará a su protagonista en una aventura inesperada.

-Herminia Luque: La casa de la escritora, un relato  fantástico, que se traslada en el tiempo y muestra a unos personajes amantes de los libros en un contexto inquietante.

-Juan José López Gallego: Desde el Patalán, una historia que puede estar sucediendo en cualquier puerto de cualquier mar, y que el autor la sitúa en la Caleta de Vélez, con unos personajes realistas, intensos, marengos  hasta el tuétano.

-Guadalupe Eichelbaum:  Amor de sirena y El viaje, dos relatos en que la leyenda, la mitología y el mar se entrecruzan y se convierten en hermosas historias.

-Raelana Dsagan: Ìtaca, un relato inquietante sobre viaje de ida y vuelta en un barco con una tripulación y un náufrago muy peculiares.

-Salvador Domínguez Ruiz: La leyenda del hombre pez, un cuento precioso que recrea una leyenda de un hombre pez,  que tras ser rescatadp es devuelto a su tierra natal, no sin contratiempos.

-Francisco Eduardo Conde Ruiz: Las Acacias,  un relato que empieza de forma tremenda pero a lo largo de la historia el personaje consigue darle la vuelta a la situación. 

-Lola Clavero: Fumar y el mar,  aquí cuenta con cierta ironía como lo supuestamente correcto y sano, unido a la nostalgia y la rutina, pueden llegar a ser letales.

Quince cuentos narrados en un tiempo futuro, pasado, presente o relativo, en el que se diseccionan  historias de marinos, de seres legendarios, personajes que miran, se refugian y se dejan arrullar en el regazo de esa mar azul e inmensa.

 Quince relatos,  formados por retazos de vida, de leyendas; quince desafíos por parte de unos escritores que se enfrentan a la construcción del cuento desde diferentes ángulos, estilos, voces, miradas, tiempos, y subastan en una lonja de palabras, historias, pasiones y obsesiones que palpitan y saltan.

                                                                         Loli Pérez
                                                                        Punto y Seguido

lunes, 6 de febrero de 2017

Taller Cartas de Amor en Málaga

Imagina que no pudieras hablar. Que sólo tuvieras la oportunidad de contarle a tu pareja, amig@ o familiar lo que sientes por escrito. ¿Qué pondrías? ¿Cómo sería esa carta de amor? Pues... descúbrelo con nuestra ayuda. 

Nuestra compañera, Isabel Merino, en colaboración con Minichaplin, será tu sherpa. 

¿Os atrevéis con esta aventura? Quedan pocas plazas… y pocos días para partir. 

El taller tendrá lugar en Málaga, en la sede de Minichaplin Studio,  los días 10 y 11 de Febrero. ¡Os esperamos!




Más información y reservas, en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ


  • Duración: 2 sesiones
  • Fechas:  viernes 10 y sábado 11 de febrero.
  • Horario: De 17 a 20 horas.
  • Lugar: Minichaplin Studio. c/ Zúñiga, 17 (zona Eroski-Estación de autobuses)
  • Grupo: Máximo 15 participantes.
  • Precio: 30 euros
  • RECOMENDADO para amantes del riesgo y la aventura en el amor y en la escritura.






viernes, 30 de diciembre de 2016

2017



FELIZ y LITERARIO 2017


LES DESEAMOS LOS INTEGRANTES DE PUNTO Y SEGUIDO



Punto Y Seguido


miércoles, 30 de noviembre de 2016

LEER ANTES DE VIAJAR


En las vacaciones de verano a muchos se les despierta el deseo de leer, o mejor dicho, el tiempo para leer y disfrutar de las lecturas. Algunos se embarcan en largas novelas, en los clásicos pendientes, o en las novedades. Pero en este caso lo que me interesa son las lecturas previas a los viajes. No hablo de las guías que nos acompañan, cada vez más, como si ya no bastara con un plano para evitar perderse. (Antes Lonely Planet era un incentivo para emprender un viaje. Uno leía esas guías, veía sus documentales, y deseaba conocer ese lugar. Ahora parece que no podemos movernos sin las guías. Y mucho menos sin un GPS…). Me refiero a los libros de narrativa, poesía o ensayo que transcurren en una ciudad, en un país, en una región, y sirven para conocer mejor a su gente y a su cultura actual o previa. Relatos que caminan por espacios que luego pisaremos, o autores cuya voz es la voz de su pueblo.


      Como es obvio, todas las narraciones nos pueden llevar de la mano a un lugar, pero muchas están centradas sólo en los personajes, y la ciudad está diluida en la narración. O no está. O es un lugar inventado. La narrativa en la que estaba pensando es la que uno puede disfrutar al identificarla con las calles o con la cultura. Y con ese pensamiento di con un ensayo de Michel Onfray, doctor en Filosofía, que tiene libros muy controvertidos, como el Tratado de ateología, que aún no leí. En este caso se trata de TEORÍA DEL VIAJE Poética de la geografía.


     Entre todos los temas que toca Onfray, desde querer el viaje hasta elegirlo, nos habla de los que alguna vez fueron lejanos destinos, que estuvieron en los sueños y el imaginario de muchos y que ahora, gracias a las comunicaciones (él defiende los aviones), se encuentran cerca, a unas horas de nuestra casa: la India de Marco Polo, el África de René Caillié, el Oriente de Nerval, la Oceanía de Bougainville. ¿Qué capta nuestra atención? A veces una palabra, el nombre de un país, de un río, de un volcán. «El cuerpo almacena imágenes transformadas en íconos», nos dice, «De ahí la necesaria celebración del libro (…) en la constitución de un imaginario eficaz y rico.» Y con esto defiende al libro en detrimento del video, (realidad simplificada): «Mejor las novelas de Julio Verne o las de Paul d´Ivoi…»

Fotografía de Max Seigal

     Para aumentar el deseo por conocer un lugar, lo mejor son los libros, sobre todo la poesía, nos dice: «El poeta transforma la multiplicidad de sensaciones en un depósito reducido de imágenes incandescentes destinadas a ampliar nuestras propias percepciones». La China de Claudel, el Tibet de Segalen, las Antillas de Saint-John Perse, el Ecuador de Michaux, el México de Artaud, la Europa de Rilke, e incluso aquellos que nos hablan de su propia ciudad, como Apollinaire de París, Pessoa de Lisboa o Borges de Buenos Aires.


    Tras su defensa del Poema, y también del Atlas, recae en la Prosa, aunque la considera más diluida que el Poema, y en la Guía, totalmente utilitaria. Su libro apunta al viajero, y nos da a todos la posibilidad de serlo a pesar de contar, a veces, con sólo unos pocos días para conocer un lugar. Se trata de la mirada, de inventar la inocencia, encontrar la propia subjetividad y atrapar la memoria. Por todos estos puntos nos pasea Onfray, como un camino para el autoconocimiento a través del viaje, y el libro tiene un lugar primordial en ese camino.

Foto de Helen Warner

    «La prosa del mundo se puede descifrar, (…), a la manera del agua, de la tierra, del fuego, de las nubes, de los sueños, de las fantasías, de un granero, de una casa, de una caracola, de la llama de una candela o de un fuego. O de un poema. Pues el poema del mundo requiere sin cesar de propuestas de desciframiento.»

    Les recomiendo un enlace, porque no hay mejor lugar que una librería para encontrar el libro adecuado antes de viajar, y aquí hay diez especializadas en viajes.


Andrea Vinci
Punto y Seguido

Primera ilustración de Pawel Kuczynski


martes, 25 de octubre de 2016

DIARIO DE UN MAL AÑO. J.M.COETZEE

Diario de un mal año de J.M.Coetzee es un libro difícil de leer por su fragmentariedad y por el fuerte peso de la reflexión y el pensamiento frente a los elementos meramente narrativos.  Exige un lector empecinado pero que sabe que va a ver recompensados el esfuerzo y la insistencia. En correspondencia, se observa  la complejidad de su escritura, un trabajo arduo parecido a la construcción de  un puzzle de muchas pequeñas piezas con perfiles equívocos.


 La estructura se sustenta en una trama escueta y un aluvión de opiniones que se articulan en el trenzado de tres discursos diferentes que se van alternando en cada página. Es necesaria la aclimatación a estas tres voces que nos parecen disonantes en las primeras páginas  hasta que empezamos a distinguir los ecos, los acompañamientos, la música armoniosa que componen en su significado.

La  parte más extensa es la transcripción de una serie de textos argumentativos sobre la realidad, "opiniones contundentes" que se suponen formarán parte de un libro miscelánea que han encargado a su protagonista, el escritor C., trasunto de Coetzee . A este discurso más expositivo, aunque no exento de matices narrativos, se unen las voces de Anya y Alain, que forman con C. un triángulo sentimental que opera tan solo en el plano virtual o del deseo, pero que produce efectos en el plano real de los personajes dentro de la trama. A través de Anya se introduce la relación de ella con el viejo escritor, una relación supuestamente laboral (ella mecanografia las opiniones de C. para el libro) pero que soterradamente tiene muchas más implicaciones. La parte de Alain mueve la intriga narrativa y nos da la réplica a las opiniones de C.

 Con estos tres hilos de diferente grosor y tonalidad, va tejiendo Coetzee una novela autoficcional que juega con fechas, circunstancias, acontecimientos que el lector ha de conocer (C. tiene un importante galardón literario, es sudafricano, vive en Australia..) y los mezcla con detalles que no cuadran (la edad del protagonista, la ciudad de residencia...).El efecto paradójico es un reforzamiento de la sensación de verosimilitud no solo del personaje C. sino también de sus opiniones y del resto de los elementos de la trama , como los otros dos personajes, presumiblemente ficcionales. Estos juegos entre ficción y realidad se han convertido en una de las marcas del último Coetzee, como en su autobiografía  a través de entrevistas ficticias, Verano.


Otro aspecto interesante de la novela son las referencias metaliterarias, la reflexión sobre el hecho literario, su necesidad y su función, que plagan el texto.
Por ejemplo C. le dice a Anya:
"Una miscelánea no es como una novela, con un principio, un medio y un fin. No sé cuánto va a durar" .
"¿Una novela? No, ya no tengo la fortaleza necesaria. Para escribir una novela tienes que ser como Atlas, cargar con todo un mundo en tus hombros y sostenerlo durante meses y años, mientras todos tus asuntos se resuelven por sí mismos. Es demasiado para mi estado actual"
Anya, como la voz del lector común opina:
"Me gusta un buen relato, le dije fríamente. Ya se lo he dicho. Un relato de interés humano con el que pueda identificarme".

En cuanto a temática, la novela se ocupa de los asuntos habituales de la narrativa de Coetzee: la vergüenza, la vejez, el racismo, el comportamiento humano frente a los animales...Se diría que tiene un afán totalizador, enciclopédico, partiendo de la propia disposición de los capítulos en forma de artículos de un tratado didáctico. Abarca desde asuntos clásicos del pensamiento (Sobre la democracia, Sobre los orígenes del Estado, Sobre las aves del aire...) hasta temas completamente modernos (Sobre la Bahía de Guantánamo, Sobre la gripe aviar, Sobre el diseño inteligente...).

Teniendo en cuenta que la novela se publicó en 2007, hace casi diez años y antes de que la grave crisis mundial que estamos viviendo hubiera dado aún por completo la cara, es destacable la agudeza del pensamiento de Coetzze, su capacidad de leer lo que venía. Por ello, por su altura intelectual y su sinceridad y compromiso con la realidad histórica, creo que Diario de un mal año no es como diría C. "una oportunidad de refunfuñar en público", sino una cosecha de opiniones excelentes de un buen año literario de Coetzee.

Inmaculada Reina
Punto y Seguido

martes, 18 de octubre de 2016

UN CUARTO PROPIO: PREMIOS LITERARIOS Y ESCRITORAS DE POSGUERRA




Ayer, 17 de octubre, con motivo de la conmemoración del primer Día de la Escritora, instaurado por la Biblioteca Nacional para reivindicar el protagonismo de las autoras hispanoamericanas, en el CAL (Centro Andaluz de las Letras), Ana Cabello nos deleitó con una estupenda charla sobre la incidencia de los premios literarios en las escritoras de posguerra, y como estos significaron «un cuarto propio».



         La guerra dejó a España huérfana de escritores, a lo que luego se sumaría el estigma de la censura. Para fomentar el resurgimiento cultural se instauraron varios premios literarios, entre ellos el Nadal en 1944, que nos deja la primera «sorpresa» para una época extremadamente machista: gana la novela Nada de Carmen Laforet, una joven de veintitrés años, desconocida. Este fue el puntapié inicial de la carrera por la visibilidad de las escritoras españolas, escondidas tras los delantales de cocina y la sonrisa de buenas esposas.

Carmen Laforet

         Las que continuaron con esta carrera le deben mucho a Laforet por haberse atrevido y, sin lugar a dudas, a aquellos «limpios» concursos literarios que elegían las obras antes de abrir las plicas… Aún así muchas tuvieron que ocultarse tras un pseudónimo masculino, como las escritoras del siglo XIX. Nada fue un hito en el empoderamiento de aquellas mujeres, que fueron atacadas, abiertamente, en los medios gráficos, por su osadía a dejar de ser «sólo señoras de su casa». Porque los premios literarios, entre 1944 y 1959, dieron muchas alegrías a las escritoras, y eso clavó una espina gorda en el machismo español. Carmen Laforet, Ana María Matute, Carmen Kurtz, Elena Quiroga, Carmen Martín Gaite, fueron algunas de las que ganaron esos premios: Nadal, Planeta o Elisenda Montcada. Abrieron el camino a las que vendrían después, una generación apoyada por el feminismo.


Aquellas mujeres se alegraban con poder escribir en el ítem de su ocupación: escritora, en lugar de sus labores. Soportaron múltiples ataques de los incrédulos hombres escritores, que tuvieron que lidiar con la igualdad que significa contar en sus currículos con el mismo galardón. Pero, para no revolver demasiado las aguas, debían mimetizarse en el medio para no envalentonar a la tan temida censura. Como demostración, Ana Cabello nos trajo fotos de las revistas de la época: las escritoras recibiendo los premios junto a sus maridos, dándole de comer a sus hijos, aclarando que no descuidan su casa, etc. Y tras ellos la sorna extrema de revistas como La Codorniz que, para hacer hincapié en los muchos premios literarios que se llevaban las mujeres, sobre todo el Nadal, creó el Premio Dedal…

Ana Cabello

El corolario es un profundo agradecimiento a esas escritoras que nos abrieron el camino, y a los premios literarios, que las dejaron ser.
Andrea Vinci
Punto y Seguido


PD: Hoy, en El País, se puede leer esta nota titulada: Nosotras escribimos. En ella aparece lo siguiente:

«Si una palabra vale a veces más que mil imágenes, algunas cifras valen en ocasiones más que cien mil palabras. En este sentido, los datos de la presencia de mujeres en las altas instituciones y en las listas de grandes galardones literarios conforman un poema de realismo sucio. Solo 10 mujeres en 300 años de historia han ocupado un sillón de la Real Academia Española de la Lengua. El Premio Nacional de Narrativa, instaurado en el ya democrático año 1977, solo ha distinguido a dos autoras —Carmen Martín Gaite y Carme Riera— en sus 38 ediciones. Solo ha habido 4 mujeres de 38 Premios Cervantes y 14 mujeres entre 113 Nobel de Literatura.»