Y ustedes
se preguntarán cómo a la altura de septiembre se puede saber cuál será la
mejor película de 2016 y sobre todo teniendo en cuenta que nos encontramos a
las puertas de un otoño repleto de títulos con apariencia de "importantes".
Bueno, yo solo me atengo a la realidad, una realidad forjada por muchos años de
ver películas: Neruda es y será la
mejor película de 2016.
(De
acuerdo, eso de arriba es una boutade, que sea o no la mejor no significa gran cosa, pero
había que empezar de alguna forma para tratar de engancharles.)
Neruda (Pablo Larraín, 2016) es una gran
película, eso sí es incuestionable, la vi la tarde de su estreno y me pareció
un desperdicio que solo estuviéramos cuatro espectadores en la sala, viernes,
sesión de 20,00h. Tanto esfuerzo, tanto mimo, tanta pasión solo para cuatro
espectadores. Pero el mundo del cine es así, la industria es así. Una pena. No
importa que contenga excelentes interpretaciones, ambientaciones, diálogos, música,
hechos históricos, juegos entre la realidad y la ficción, lo que descubres y lo
que insinúa. No importa que se trate de una película moderna e innovadora y a
la vez tremendamente clásica, que aúne en su trama retazos de Borges y de Cortázar,
de Buñuel, de Woody Allen, de Vila Matas o de Patrick Modiano. La cosa es esa,
si no te agarra una multinacional, alguna filial del supermonopolio de la distribución
mundial de películas, no tienes nada que hacer: cuatro espectadores.
Esperemos
que el señor Pablo Larraín siga haciendo su cine, siga sorprendiéndonos en cada
nueva obra. Me dejó tocado su terrorífica El
Club (2015), me traspasó su esperanzada y luminosa No (2012) tras de la grisura demoledora de Post Mortem (2010).
Si pueden vayan a verla,
es un juego y es real, es abrumadora y divertida y también sencilla y
emocionante, muy bien escrita y mejor hablada. Su director, el señor Larraín,
Pablo, dice esto refiriéndose a ella:
"Neruda nace de la absoluta libertad de crear ese accidente
que es una película. El cine es misterio, mis actores son misteriosos y
permiten que el espectador viaje a través de ellos. Al final he hecho un filme
sobre un solo personaje: porque tanto poeta como policía devienen en uno".
No
les cuento nada más, solo insistirles: Dejen todo lo que estén haciendo y corran a verla.
Miguel núñez ballesteros
Punto y seguido
Es excelente, de verdad
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